Las alas son uno de los tatuajes más elegidos por las personas, podemos elegir entre multitud de diseños aquí se presenta uno en la foto que entre ambas alas se encuentra un ojo. La zona más adecuada para realizarse este tipo de tatuaje es en la zona lumbar de la espalda por la extensión del tatuaje.
El ojo que todo lo ve, este hombre se ha tatuado un ojo en la nuca, además da la impresión de que es una cara por las rugosidades que forma la parte de atrás de la cabeza. El no tener pelo en la cabeza hace que esa zona también se pueda tatuar y que se pueda ver por todo el mundo, lo que no sé sí a todo el mundo le hace gracia el sentirse observado por un ojo dibujado porque da un poco de impresión.
Sí alguien pensaba que en los ojos era la única zona donde no se podía hacer un tatuaje estaba equivocado, la esclerótica, conocida más popularmente como la parte blanca del ojo también se puede tatuar, el de la imagen se la ha cambiado de color pero hay que tener cuidado con esta práctica porque puede provocar ceguera total ya que es una zona muy delicada.
Este tatuaje, es un brazalete que en la parte del centro tiene un ojo que por cierto presenta un aspecto bastante misterioso, también esta rodeado de franjas como tipo listones.
Un ojo más, un ojo menos, cuantos ojos quieres tener para adornar tu piel y hacer sentir a las demás personas observados, con este tatuaje te mostraras expresivo y muy ocular.
Desde luego estos últimos diseños son extremadamente raros de definir. Podemos ver una especie de mariposa o tribal y a los lados un par de ojos azules.
En la siguiente imagen tenemos un ojo justo en el centro de una herida abierta, como si de la herida provocada por un corte saliese un ojo que nos observa.
En la siguiente fotografía podemos ver un tatuaje que consiste en un ojo azul dentro de una especie de tribal de color negro, sencillo pero a la vez esta chulo.
Un diseño realmente sutil y apto para darle un infarto a la querida suegra, consiste en una calavera con una babosa con un enorme ojo salton y justo en la frente de la calavera.
Hay que ser un tío sin complejos y desde luego un cachondo mental para tatuarse esto en la cabeza. Un enorme ojo de color azul y lloroso que aunque no quieras mirarlo lo miras igual.